jueves, 15 de marzo de 2012

Siempre.



Hay una anécdota muy bonita que reflejó Salvador de Magallanes en un libro y que viene a cuento..

Corría la segunda república y eran las elecciones en un pueblo andaluz de trabajadores explotados por el régimen caciquil, y bien, repartían dos monedas a cada hombre si éste votaba al partido del cacique..

Uno de ellos en un arrebato de dignidad le tiró el par de monedas al guardia que las repartía y dijo:

¡EN MI HAMBRE MANDO YO!